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Los Padres Proactivos: Líderes Espirituales que Siguen Obrando Después de Volver a Casa

Situación 1: El padre regresa a su casa, a su refugio. Después de un día largo y duro de trabajo, el padre tiene ganas de relajarse y pasar el rato solo.

Situación 2: El padre regresa a casa para seguir desempeñando el papel que Dios le ha otorgado. Aunque tuvo un día largo y duro de trabajo, el padre entiende que su empleo no es más que una parte de su papel como líder espiritual de la familia.

En la primera situación, el padre cree que sostener a su familia es la responsabilidad principal de su vida. Es decir, el padre cree que sólo puede proveer para su familia dedicándose completamente al trabajo. Esta interpretación del concepto de “la provisión” es común. Sin embargo, está en desacuerdo con la Biblia.

Para el padre de la primera situación, el dinero que gana sirve para comprobar la provisión. Con tal de que gane dinero para comprarle una casa, comida, y ropa a su familia, ese padre ha cumplido su responsabilidad.  Lo que propulsa a ese padre es la realización del sueño Americano.

La Biblia también habla de la provisión para la familia. No obstante, la perspectiva de la Biblia es muy distinto de la de mayoría de los estadounidenses. Dios no quiere que pongamos toda la esperanza, la confianza, y la energia en el trabajo; Dios quiere que nos fiemos de él como nuestro Proveedor.

33 Así que, primero busquen el reino de Dios y su justicia, y se les dará todo lo que necesitan. – Mateo 6:33 (PDT)

8 Si alguno no mantiene a su familia, particularmente a los de su propio hogar, niega la fe y es peor que el que no cree en Dios. – 1 Timoteo 5:8 (PDT)

Jesucristo nos motiva asegurándonos que puede proveer lo que necesitamos, pero no quiere que dejemos de trabajar. Lo que necesitamos hacer es pensar en el papel del trabajo en nuestra vida. Dios nos llama a trabajar, pero también nos llama a reflejar—de una manera bíblica—sobre cómo y por qué trabajamos.

Al principio, cuando comencé a trabajar, yo era más pobre que nadie. Pero Dios me proveyó lo que necesitaba. En el pasado gané menos dinero del que gano hoy, pero todavía sostuvo a mi familia de una manera adecuada—Dios me lo proveyó todo.

Por desgracia, creo que para la mayoría de los hombres, el trabajo se considera más que una herramienta de provisión. Hay muchos padres que emplean la idea de la provisión para hacerles saber a los demás que [los padres] están cumpliendo su “responsabilidad.” Habiéndose dado cuenta de eso, sus familiares no le pedirán mucho al padre en cuanto a su papel como líder espiritual y moral de la familia.

 

 

Al Principio, Le Hice Caso Omiso a Mi Familia

Así que se plantea una pregunta: ¿Qué significa la palabra “trabajar?” Da un paso más y pregúntate <¿Qué significa la frase “proveer para mi familia?”> Contestaré estas preguntas, pero primero te contaré un cuentecillo personal para compartir contigo cómo Dios me reveló las respuestas a esas preguntas.

Cuando trabajaba como pastor, el lunes era mi día libre. Mis hijos estaban muy jóvenes. Todos los lunes me despertaba muy tarde y bajaba las escaleras sólo para acostarme en el sofa y dormirme otra vez. Estaba muy agobiado; era como si yo fuera una ballena que se hubiera atrapado en la arena!

Mis hijos saltaban sobre mí y gateaban sobre mi espalda. Mientras dormía, mis hijos me trataban como un juguete.Esto se convirtió en un problema cuando mis hijos comezaron a crecer y madurar. Eran más altos y pesaban más. Si siguieran saltando sobre mí, me romperían los huesos.

Para evitar lastimarme así, necesitaba buscar otra manera de “pasar tiempo con mi familia.” Entonces Dios intervino con su gracia abundante y me dio otro plan. La primera parte de este plan era arrepentirme. La manera en que había pensado en mi trabajo y en mi familia era bíblicamente equivocada.

Antes de arrepentirme, proveer para mi familia implicaba comprarle una casa, ropa, y comida sin problemas. De hecho, disfruté tanto de mi trabajo que para mí el trabajo se consideraba más que una herramienta de provisión—mi trabajo también era una fuente de divirtimiento personal.

Sabía que últimamente, Dios le proveería todo lo que mi familia necesitaba. Dios mismo lo dice en la Biblia. Sin embargo, lo equivocado de mi manera de pensar en el trabajo estaba enraizado en lo siguiente:

  1. Estaba usando mi empleo como manera de evitar las responsabilidades que tenía como padre y líder de la familia.
  2. Esperaba que los demás vieran lo que le proveía a mi familia. Así que, nadie me regañaría cuando no desempeñara bien mi papel como líder espiritual y moral de la familia.
  3. Justificaba mi estilo de vida y me engañé—creía que estaba desempeñando bien el papel del padre.

Pasara lo que pasara, estaba mintiéndole a Dios y engañándome a mí mismo. Tuve que pedirle perdón a Dios. No había cumplido mi deber como hombre, padre, y esposo Cristiano. Dios no estaba llamándome a salir a trabajar más, sino a enfocarme en mi familia.

Al arrepentirme, me hice unas preguntas:

  1. ¿Qué significa ser un padre Crisitiano todo el día? ¿Qué significa ser un líder espiritual para mi familia?
  2. ¿Qué significa proveer para mi familia?
  3. ¿Fabrico excusas para hacer lo que YO quiero hacer? ¿Soy un padre egoista?
  4. Mi deber ante Dios es ser el líder espiritual de mi familia. ¿Reconozco el papel de mi trabajo en cuanto a este deber, o soy esclavo a mi trabajo?

La Provisión: ¿Qué Es?

La primera idea en que pensé era la de la provisión para mi familia. Al pensar en la provisión, la mayoría de la gente piensa en la comida, en el hogar, y en la ropa.

Según lo que Jesucristo nos dijo a través de Mateo 6:33, pensar así es irónico. ¿Por qué pensamos primero en la comida, el hogar, y la ropa? Francamente, no importa por qué pensamos así. Lo que sí importa es esto: <¿Si una persona piensa así, va a cambiar su manera de pensar?>

La provisión significa mucho más que traerle comida a la familia. La provisión también tiene un elemento espiritual.

En otras palabras, la provisión no solo se extiende al cuerpo físico. Se extiende también al alma. Los miembros de mi familia tienen cuerpo y alma. Tienen necesidades físicas y espirituales.

Antes de arrepentirme, estaba satisfaciendo las necesidades físicas de mi familia. Sin embargo, nunca jamás satisfice sus necesidades espirituales. Aunque tu empleo te ayudará a proveer para las necesidades físicas de la familia, tu empleo no te ayudará a satisfacer las necesidades espirituales de tu familia. Tus hijos no necesitan tu trabajo para satisfacer sus necesidades espirituales; necesitan al padre—te necesitan a ti. Como padre, es responsabilidad tuya guiarles espiritualmente.

Por eso, no puedes hacerle caso omiso a tu familia al regresar a casa. Tienes que seguir realizando tu trabajo como líder espiritual. Los padres—y los maridos—que saben qué significa ser un hombre Cristiano tanto en el trabajo como en la casa se dan cuenta de su papel como líder espiritual y lo desempeñan con carino y abnegación.

Entender Por Completo la Provisión de Dios

Los padres que no son Crisitanos vuelven a casa para relajarse, poner la televisión, y pasar un largo rato solo. Pero el padre Cristiano entiende por completo la idea de la provisión. El padre Cristiano vuelve a casa para seguir cumpliedo sus deberes espirituales como Cristiano.

Para el padre Cristiano, su papel como líder espiritual de la casa le presenta una oportunidad de glorificar aún más a Dios y promover el bienestar de su familia. Este padre tiene trabajo espiritual que hacer. ¿Qué pasaría si Jesucristo se decidiera a dejar de ser líder espiritual despues de volver a casa? ¿Sería absurdo, no?

Imagínate qué pasaría si después de volver a casa, Jesucristo se decidiera a dormirse y ver la tele en vez de guiar a los Cristianos (sus hijos).  Pero Cristo nunca se comporta así. ¿Por que? Porque Cristo vino a servir a los demás. No vino para que los demás le sirvieran.

Como padre, Cristo guardaría la comida que compró en su propio lugar. Después, cuidaría a su familia. Habiendo satisfecho las necesidades físicas de su familia, Cristo pensaría en cómo proveer par alas  necesidades espirituales de la familia.

22 En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No existe ninguna ley en contra de esas cosas. – Gálatas 5:22-23 (PDT)

 

Cristo trabaría metas definitivas. El excerpto de Gálatas ilustra sus metas. Como padre, Cristo guiaría a cada miembro de su familia. Determinaría sus necesidades espirituales y las satisfaría conforme a la voluntad de Dios para ayudar a cada miembro de la familia a madurar espiritualmente.

Ser Proactivo

Entonces Cristo tendría un plan. Para Cristo, los planes son importantes. De hecho, el plan de Dios es la esencia de la Palabra de Dios. Cristo planificó su labor redentora antes de que los seres humanos superian que precisaban de la redención.  Cristo comenzó a pensar en nuestras necesidades espirituales con muchísima antelación.

El padre que se enfoca en la Palabra de Dios siempre piensa en las necesidades espirituales de su familia. Puede hacerlo porque Dios ya le ha prometido que satisfaría sus necesidades físicas.

Nuestro Padre (Dios) nos ha prometido que nos proveería lo que necesitamos. Entonces ¿por qué pensamos tanto en el trabajo? Dios nos quita la preocupación del trabajo a fin de que pensemos de cosas más importantes como el bienestar espiritual de los miembros de la familia.

Eso es un ejemplo del amor de Dios. Trabajamos duro. Y aunque trabajamos duro, todavía contamos con la provisión de Dios. Entonces podemos ser los líderes y consejeros espirituales de la familia.

Guiar a tus hijos espiritualmente es mejor que obligar a sus hijos a ir a la iglesia cuando estás demasiado ocupado para proveer para sus necesidades espirituales.

Jesucristo pasó tiempo guiando y enseñando a los ninos aunque se aproximaba el día de su muerte.

14 Entonces Jesús les dijo:

—Dejen que los niños vengan a mí. No se lo impidan porque el reino de Dios es de los que son como ellos.

15 Después de bendecirlos, Jesús se fue de allí. – Mateo 19:14-15 (PDT)

El deber principal de Jesucristo era redentar al mundo—ĺque proceso tan árduo! Sin embargo, conocía los problemas y las necesidades espirituales de la gente que lo rodeaba a él. Jesucristo no era perezoso. Además, no se enfocaba tanto en un deber, que le resultaba imposible identificar las necesidades de otras personas.

Glorificar a Dios

Una de las razones por las cuales queremos tanto a Cristo es que provee completamente para nuestras necesidades físicias y espirituales.  No nos provee cincuenta por ciento de lo que necesitamos.  Nos lo provee todo. Dios nos da el pan de este día y nos motiva espiritualmente a la vez.

26 De nada vale tener todo el mundo y perder la vida. Nadie puede pagar lo suficiente para recuperar su vida. – Mateo 16:26 (PDT)

La mayoría de personas a quienes aconsejo tienen satisfechas sus necesidades físicas. Algunos clientes míos tiene más que otros, pero casi nunca he aconsejado a una persona que no tuviera nada.

Lo que más me entristece es la falta de vitalidad espiritual en las almas de esas personas, quienes tienen tantos recursos materiales.  Aunque estas personas preparan a sus hijos a ingresar en la universidad, la relación entre sus hijos y Dios se ha desintegrado. Los hijos reciben lo que quieren, pero son espiritualmente inseguros.

Éste es un comentario popular entre mis clientes. Creen que el dinero y los recursos materiales les solucionan los problemas. Escucha a tus amigos. Cuando hablan de sus hijos, ¿cuáles son sus temas de interés?

¿A tus amigos les importa más la carrera de sus hijos (la educación, la universidad, el trabajo) o el estado espiritual del alma de sus hijos? También, escúchate a ti mismo. Al hablar de tus hijos, ¿en qué te enfocas?

El SEÑOR es mi pastor, nada me falta. – Salmos 23:1

La oveja (el Cristiano) agradece tanto al pastor (Dios) porque éste ha proveído extensivamente para todas las necesidades físicas y espirituales de áquella. El Cristiano/la oveja estaba contento, lo cual es la característica verdadera de una persona bien cuidada.

Preguntas Para los Padres

  1. ¿Cuidas completa y extensivamente a tus hijos? ¿Eres siempre un amigo y consejero espiritual para tus hijos?
  2. ¿Te enfocas más en las necesidades espirituales de tus hijos que en sus necesidades materiales?
  3. ¿Cuál sería la ventaja si tus hijos recibieran todos sus deseos materiales pero fueron condenados al Infierno?
  4. ¿ Cómo vas a cambiarte la vida después de leer este artículo?
  5. ¿Vas a hablar con un amigo/un marido/una esposa/un pastor para planificar tus pasos y efectuar el cambio tanto en tu vida como en tu familia?

 

  1. 33 Así que, primero busquen el reino de Dios y su justicia, y se les dará todo lo que necesitan. – Mateo 6:33 (PDT)
  2. 8 Si alguno no mantiene a su familia, particularmente a los de su propio hogar, niega la fe y es peor que el que no cree en Dios. – 1 Timoteo 5:8 (PDT)
  3. 45 Porque ni aun el Hijo del hombre no vino
    a que le sirvieran,
    sino a servir a los demás
    y a dar su vida en rescate por muchos. – Marcos 10:45 (PDT)
  4. 22 En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No existe ninguna ley en contra de esas cosas. – Gálatas 5:22-23 (PDT)
  5. 4 Dios quiere bendecirnos de esta manera porque nos eligió por amor antes de la creación del mundo para que fuéramos su pueblo santo sin falta ante él. Por el amor que tiene, 5 Dios decidió adoptarnos como hijos suyos a través de Jesucristo. Eso era lo que él tenía planeado y le dio gusto hacerlo. – Efesios 1:4-5 (PDT)
  6. 5 «Antes de que yo te formara en el vientre de tu madre,
    ya te conocía.
    Antes de que nacieras,
    ya te había elegido
    para que fueras un profeta para las naciones». – Jeremías 1:5 (PDT)
  7. 14 Entonces Jesús les dijo:

—Dejen que los niños vengan a mí. No se lo impidan porque el reino de Dios es de los que son como ellos.

15 Después de bendecirlos, Jesús se fue de allí. – Mateo 19:14-15 (PDT)

  1. 26 De nada vale tener todo el mundo y perder la vida. Nadie puede pagar lo suficiente para recuperar su vida. – Mateo 16:26 (PDT)
  2. El SEÑOR es mi pastor, nada me falta. – Salmos 23:1
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