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Leccion 2

De vez en cuando oigo a mis hijos quejarse: “No es justo!”

Cada vez que se quejan, me digo: “Pues hay que acostumbrarse a eso porque la vida nunca es justa.”

Acostumbrarse a la injusticia de la vida es uno de los retos mas difíciles para el adolescente.

No les digo a mis hijos que se acostumbren a la injusticia de la vida para desanimarlos.  Se lo digo a fin de que entiendan por qué la vida no es justa.  Desde la caída de Adán y Eva del Paraíso, la vida no ha sido justa.  Sólo el regreso de Jesucristo puede restaurarle la justicia a la vida.

A causa de la caída grave de Adán y Eva, los seres humanos viven bajo maldición.  La humanidad se ha encontrado en un estado de decadencia y avaricia.

A partir de la caída del hombre, todos los seres humanos han poseído una naturaleza pecaminosa innata.  En el mundo no hay ninguna persona perfecta.  Todos somos pecadores.  Somos corruptos y nuestros pecados apestan ante Dios.  Por eso, todos los seres humanos merecen ir al Infierno.

Piénsatelo.  Si somos tan corruptos, ¿es lógico suponer que la nuestra vida será justa?  Lee los versos mencionados anteriormente.  Dado la naturaleza pecaminosa del hombre, es ilógico creer que puedes vivir la vida sin ser criticado, maltratado, engañado, abusado, y insultado por los demás.

Suponer que la vida es justa es tan inútil como andar durante una tormenta sin mojarte.  Si andas durante una tormenta, vas a mojarte.  Hay que tener en cuenta que la vida no es justa debido a la Caida del hombre.

Entonces el SEÑOR Dios le dijo a la serpiente:

—Por haber hecho esto,
entre todos los animales, sólo tú serás castigada.
Tendrás que arrastrarte sobre tu vientre
y comerás polvo todos los días de tu vida.
15 Haré que tú y la mujer sean enemigas
y que tu descendencia sea enemiga de la de ella.
La descendencia de ella buscará aplastarte la cabeza
mientras tú le tratarás de picar en el talón.

16 Después Dios le dijo a la mujer:

—Te daré más trabajo
y multiplicaré tus embarazos;
y con todo y tu duro trabajo,
tendrás también que dar a luz a los hijos.
Desearás estar con tu marido,
pero él te dominará a ti.

17 Luego Dios le dijo al hombre:

—Ya que tú obedeciste a tu mujer
y comiste del árbol que yo te había prohibido,
la tierra estará maldita por tu culpa.
Tendrás que conseguir la comida por medio de duro trabajo,
durante todos los días de tu vida.
18 Del suelo nacerán cardos y espinas para ti,
y tendrás que comer plantas del campo.
19 Obtendrás tu comida
trabajando duramente
hasta que mueras y regreses al polvo,
porque tú saliste de allí.
Polvo eres
y en polvo te convertirás. – Génesis 3:14-19 (PDT)

12 Por eso hermanos, tenemos una obligación pero no es la de vivir según la mentalidad humana. 13 Si viven de acuerdo con la mentalidad humana, morirán para siempre, pero si usan el poder del Espíritu para dejar de hacer maldades, vivirán para siempre.

14 Los hijos de Dios se dejan guiar por el Espíritu de Dios. 15 El Espíritu que ustedes han recibido ahora no los convierte en esclavos llenos de temor. Al contrario, el Espíritu que han recibido los hace hijos. Por el Espíritu podemos gritar: «¡Querido padre!» [a] 16 El Espíritu mismo le habla a nuestro espíritu y le asegura que somos hijos de Dios. 17 Por ser hijos de Dios recibiremos las bendiciones que Dios tiene para su pueblo. Dios nos dará todo lo que le ha dado a Cristo, pero también tenemos que sufrir con él para compartir su gloria. – Romanos 8:12-17

pues como está escrito:

«No hay justo, ¡ni uno solo!
11 No hay quien tenga entendimiento.
No hay quien de verdad quiera conocer a Dios.
12 Todos han abandonado a Dios.
Todos se hicieron inútiles.
No hay nadie que haga el bien.
¡Ni uno solo! – Romanos 3:10-12 (PDT)

 

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