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El Peligro de Tratar de Agradar a Dios

English podcast version above and English article version here: The Danger of Trying to Please God. Translated by our friends at http://teogracia.com/ Find all of our other language articles here.

Sandra ha luchado toda su vida con agradarle a la gente. Ella dice que no puede recordar un momento en que fuera libre de pensar en lo que los demás pensaban de ella.

La forma en que se viste, el carro que conduce, la tecnología que lleva, y la casa que posee están todos controlados en alguna medida por lo que otros piensan de ella.

Un vistazo a su vida

  • Ella es fanática del ejercicio físico debido a su conocimiento entusiasta de lo que un “cuerpo bonito” debería ser.
  • En algunas ocasiones ella misma se ha descubierto alterando la verdad. Dice que gira sus historias porque la verdadera historia no sería tan interesante.
  • Siente miedo de llevar su almuerzo a la oficina porque todos salen a comer afuera. En lugar de sentirse como la excepción (alguien que se diferencia de otras en un grupo en alguna manera), ella en cambio se endeuda (por salir a comer afuera).
  • Tiene un problema de enojo pasivo hacia su novio porque él la presionó para tener sexo. Pues creía que él la dejaría si no accedía. Ella necesita amor y teniendo un novio es una de sus formas de sentirse importante.

Su consejera bíblica rápidamente identificó que su problema era el miedo al hombre (Proverbios 29:25). La consejera le dijo que ella necesitaba estar más preocupada en agradar a Dios que a otros.

A partir de ahí, la consejera le presentó un plan de oración, estudio bíblico, y actividades orientadas al servicio para que ella practicara un estilo de vida agradable a Dios.

Lo que la consejera obvió fue no enfatizar cuidadosamente lo que agradar a Dios significa para una idólatra como Sandra, quien ha estado viviendo durante décadas un estilo de vida basado en el desempeño para agradar a las personas.

Cuando se le dijo que necesitaba estar más dispuesta de agradar a Dios que al hombre, no le resultó difícil, pues agradar a otros era su esfuerzo. Desafortunadamente, no se le dijo cómo agradar a Dios por lo que ella hizo lo que siempre había hecho, incrementar su obediencia.

¿Quién puede agradar a Dios?

Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. – Marcos 1:11 (RV60)

Cristo agrada a Dios. Todo lo que el Hijo hace agrada al Padre. Jesús vino a hacer la voluntad del Padre y Él completó la tarea perfectamente. El Padre recibió la obra terminada del Hijo, y ahora una nueva manera de agradar al Padre ha sido hecha para nosotros, aceptando el trabajo del Hijo.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios. – Hebreos 11:6 (RV60)

Un cristiano, que vive por fe en las obras del Hijo, está agradando a Dios. Agradar a Dios no se trata de lo que hacemos, sino en descansar en el único que puede agradar al Padre. Incluso en nuestros mejores días, con nuestras mejores obras, no seríamos agradables a Dios (Isaías 64:6).

Sandra es una cristiana, que está tratando de agradar a Dios mediante el desempeño para Él. Aquí están algunos ejemplos:

Ella dice que se siente más espiritual yendo a la iglesia, como si el ser llena con más de Dios viniera a través de sus obras para Dios.

Ella dice que si olvida su tiempo de oración, de lectura bíblica o asistir a la iglesia, entonces se siente menos espiritual. Ella lee 4 capítulos cada día, incluso mientras se cepilla los dientes.

Sandra está convencida de que si ella tiene su tiempo de oración matinal, las cosas irán bien para ella durante el día, debido a que se ha ganado el favor de Dios mediante su obediente-tiempo-de-oración.

En su esquema de trabajo-para-agradar-a-Dios, lo contrario también es cierto: si ella no tiene su tiempo de oración, las cosas no irán bien para ella durante el día, ella se siente como si su falta de oración (que sería desobediencia) le causó un mal día. A veces sus amigos afirman su teología retributiva del legalismo cuando observan su mal día y le dicen: “No debiste haber orado hoy”.

Como puede ver, cuando su consejera bíblica le dio una lista de cosas por hacer para agradar al Señor, Sandra estuvo emocionada al inicio con la lista. Cualquier persona que vive para agradar a otros, en base a su desempeño, y que además es independiente, lo estaría.

Después de un tiempo, ella no podía hacer trampa entre su lista de disciplinas espirituales y el resto de su vida. Eventualmente el desaliento y la depresión se apoderaban de ella, pues no podía seguir con las demandas. Desde su perspectiva, Dios no estaba contento con ella. Su pobre desempeño era la prueba de ello.

La teología funcional de Sandra era un esfuerzo por manipular la complacencia de Dios mediante lo que ella hizo y no por lo que Su Hijo hizo. Su comprensión de la obra de Cristo era limitada. Ella creía que el Evangelio era para su salvación, mientras que su obediencia era la cosa primaria para su santificación.

¿Qué pasa con la obediencia?

La obediencia es, definitivamente, de gran importancia para cada cristiano. La clave está en asegurarse de que nuestra obediencia no sea un esfuerzo para agradar a Dios, sino una respuesta de nuestra fe en Dios. Este es el contexto de las palabras de Pablo a los Corintios:

Por eso nos empeñamos en agradarle. – 2 Corintios 5:9 (NVI)

Pablo tenía esperanza de que los Corintios entendieran que agradar a Dios era un caminar por fe y no por vista (2 Corintios 5:7). El contexto del pasaje era la apelación de Pablo para conseguir que ellos confíen en Cristo en lugar de confiar en las cosas que podían ver. (Vea 2 Corintios 4:16-18)

Si los Corintios estaban confiando en Cristo en la manera en que Pablo los había enfocado, entonces ellos serían agradables a Dios. Agradar a Dios tiene que ver con la fe en las obras de Cristo. Obediencia es otro asunto. La Obediencia es la respuesta bíblica de una persona que confía en Cristo.

A Dios le agrada cuando confiamos en Él y porque confías en Él, le obedeces. La lógica fluiría así:

  1. Confío en Dios.
  2. Dios se complace en que confío en Él.
  3. Como respuesta a la complacencia de Dios, yo le obedezco.

Sandra necesita comenzar de nuevo. Ella necesita entender lo que significa agradar a Dios; que es confiar en las obras acabadas de Cristo. Dios tiene una buena opinión de Sandra si ella confía en Su Hijo para salvación y santificación. Esta verdad debe ser inculcada en su cerebro. Porque ella es una cristiana, ella está en Cristo y ella no puede ser más en Cristo.

Ser más obediente no la hace más en Cristo. Cuando ella fue regenerada, Dios estaba complacido con ella y su complacencia en ella no mengua ni aumenta.

Ella debe guardar su corazón del sutil engaño de creer que lo que pueda hacer a través de la obediencia pueda merecer una mejor posición ante Dios. Para Sandra esto es increíblemente importante. Ella es una persona insegura, que busca agradar a otros, co-dependiente y que vive en función de su desempeño.

Advertencia: Si no está diariamente consciente de la obra terminada de Cristo en la cruz, entonces usted puede deslizarse sutilmente a un estilo de vida de obediencia, pensando que lo que hace agrada a Dios como si hay algún tipo de mérito que puede lograr a través de su obediencia.

La Obediencia nace de la fe

La obediencia es lo que una persona que confía en Cristo hace. La obediencia no es algo en lo que usted trabaja como si necesitara una lista. La obediencia fluye de la situación real del corazón. Es la vida naturalmente lógica y esperada de una persona que ha nacido de nuevo.

Santiago nos enseña esto en el capítulo dos de su epístola. Si usted es un cristiano, el fruto crecerá. La fe sin obras es muerta (Santiago 2:17). Las obras son una respuesta que se asume y se espera del creyente.

Algunos pueden argumentar que esto es quietismo u obediencia pasiva. Si ese es el argumento, entonces el punto se ha perdido. Esto sería como decir que porque soy humano, por lo tanto creceré pasivamente.

Usted no crecerá pasivamente. Usted debe tomar decisiones obedientes reales para comer si quiere crecer.  La razón por la que toma esas decisiones es porque es humano. Eso es lo que los humanos hacen.

La razón por la que elige la obediencia es porque es un cristiano. La obediencia es lo que practican los cristianos, pero enmarcarlo como agradable a Dios no está de acuerdo con el Evangelio. Pablo tuvo fuertes palabras para los que añaden obras al Evangelio (Gálatas 1:6-9).

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Obediencia motivada por el Evangelio

Me gusta el término obras motivadas-por-el-Evangelio como una manera de definir la obediencia. Quisiera dirigir a Sandra respecto a su motivación para obedecer, en lugar de simplemente tratar de darle cosas obedientes para hacer.

Su consejera no hizo esto. Ella estaba intentando hacer que Sandra cambie el objeto de su obediencia del hombre a Dios, en lugar de agradar al hombre, ella tenía que agradar a Dios. Ella debería haber tratado de ayudarla a cambiar su motivo para obedecer.

  • Su motivo era agradar a la gente por su desempeño.
  • Su motivo era agradar al Señor por su desempeño.

Jesús decía: Si me amáis, guardaréis mis mandamientos (Juan 14:15). Por supuesto que lo harías. Eso se asume. Eso es lo que su medio hermano, Santiago, estaba diciendo (Santiago 2:17).  La frase de rigor es: si me amáis. La razón por la que amamos a Cristo es porque Él nos amó primero (1 Juan 4:19). Esto se desglosaría así:

  1. Cristo nos ama.
  2. Por lo tanto le amamos.
  3. Fuera de ese amor le obedecemos.

Si usted ha sido influido por la obediencia de Cristo en su lugar, entonces usted lo amará, y porque usted lo ama guardará sus mandamientos.

Sandra estuvo aliviada y alentada al saber que ella no tenía que agradar a Dios para ganar su aprobación. Ella comenzó a entender cómo su posición ante Dios era tan segura hoy como lo fue cuando Él actuó por primera vez en ella. Aunque ella necesitaba volver a formarse.

Debido a que su vida siempre ha estado envuelta en agradar a la gente, ella no tenía en claro lo que la obediencia motivada-por-el-Evangelio era. Esto fue un cambio completo de paradigma para ella. Su legalismo la adormeció hacia un estilo de vida que buscaba agradar a Dios.

Sandra estaba tratando de romper el molde, pero todavía estaba perpleja en cuanto a cómo obedecer a Dios de manera práctica sólo por el gozo de hacerlo. Aquí es donde su nuevo consejero comenzó a enseñarle sobre la obediencia motivada por el Evangelio. Esto lo hizo mirando cómo los escritores bíblicos conectan la obediencia práctica con el Evangelio. Aquí hay algunos ejemplos:

Misericordia motivada por el Evangelio –  Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? –  Mateo 18:32-33 (RV60)

Hay una suposición por parte de Jesús de que este muchacho debería haber recordado lo que le ocurrió en la sala del tribunal. Si él hubiera recordado el Evangelio y agradecido correctamente el Evangelio, habría salido y modelado (obediencia) el Evangelio-de-misericordia al hombre que le debía mucho menos de lo que él debía. El Maestro le estaba haciendo una pregunta retórica que podría parafrasearse así:

Porque yo tuve misericordia contigo a través del Evangelio, tú debiste haber hecho lo mismo con tu amigo. Debiste haber sido obediente. Eso es lo que esperaría de cualquiera de mis hijos.

Perdón motivado por el Evangelio – Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. – Efesios 4:31-32 (NVI)

Aquí Pablo nos enseña cómo nuestra motivación para obedecer está ligada al Evangelio. No deberíamos estar amargados o enojados, o calumniar, debido al modelo que vemos a través de Cristo, que nos perdonó (el Evangelio). Una persona que entiende el Evangelio correctamente perdonará como un acto adecuado de obediencia.

Amor motivado por el Evangelio – Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella…Efesios 5:25 (NVI)

Un esposo que entiende el Evangelio amará a su esposa sacrificialmente. Él aprenderá a amarla y guiarla. Su sacrificio (obediencia a Dios) hacia ella será interminable y su afecto por ella será incesable.

Humildad motivada por el Evangelio – Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia. – 1 Timoteo 1:15-16 (RV60)

Pablo se consideraba a sí mismo como el mayor de los pecadores. Él fue el #1 en su libro. Al que le es perdonado mucho, agradece mucho. Los cristianos más agradecidos son aquellos que nunca olvidan que Dios no hizo un buen negocio cuando los compró. La humildad es un acto de obediencia, que nace de una comprensión correcta del Evangelio.

Sufrimiento motivado por el Evangelio – Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos. – 1 Pedro 2:21 (NVI)

Pedro enlazó el sufrimiento personal como algo que agrada a Dios, especialmente cuando nuestro sufrimiento no es debido a nuestro pecado. Es el privilegio del cristiano y la oportunidad de participar (obediencia) en los sufrimientos de Cristo. Cuanto más comprendamos el Evangelio, sobre todo el aspecto del sufrimiento del Evangelio, tanto más estaremos motivados a Glorificar a Dios mientras sufrimos.

Conectando el Evangelio a la obediencia

Por primera vez en su vida, Sandra, estaba empezando a hacer conexiones con el Evangelio en su vida práctica. Ella estaba entendiendo cómo el Evangelio no sólo es para salvación (Justificación), sino que el Evangelio es el poder que ella necesita para vivir para Cristo (Santificación).

Hoy, ella lee la Biblia con un nuevo par de lentes, como dijo recientemente. Ahora ¡Sandra es verdaderamente libre!

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