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¿Cristo se preocupa por la asistencia Obamacare?

Supongo que debes vivir debajo de una roca para ignorar el prolongado debate sobre la asistencia médica que se ha llevado a cabo en EE.UU. Este asunto ha estado en el primer puesto de la “lista” de oraciones de los cristianos estadounidenses durante los últimos años y especialmente los últimos meses.

En EE.UU los cristianos están muy interesados en la forma en que acabará esta saga del congreso. La asistencia médica es fundamentalmente un problema moral. Por ejemplo, a partir de la decisión del gobierno los ancianos y generaciones venideras se verán ampliamente afectados. Además tendrá un enorme impacto sobre los estadounidenses, como en el área de “incentivos revertidos”. Si bien entiendo el deseo actual de nuestro gobierno por ayudar a los ciudadanos, su visión del mundo contradice a la biblia. Sigue en pie, pero no se merece aplausos.

No me sorprende

No me sorprende la agenda socialista del gobierno actual. El presidente Obama ha estado “telegrafiando sus puñetazos” desde que entró en la carrera presidencial hace varios años. Lo que él propuso y lo que fue sancionado la tarde del pasado domingo no es un gesto grosero. Es una realización parcial de su agenda y visión del mundo.

El resultado de esta legislación será difícil de comprender. Seguramente el tiempo dirá. Pero creo que éste muy probablemente será negativo para los estadounidenses. Lucia y yo hemos recogido mucha información acerca de esta legislación en especial. También hemos estado rezando y alentando a los demás para que su voz sea escuchada. Nuestra oración tenía como propósito que Dios interviniera de acuerdo a nuestra voluntad. Esperábamos que  nuestra voluntad y la suya fuera la misma. En este momento, él ha contestado nuestras oraciones según su designio.

Sí me sorprende

Si bien el resultado de esta legislación no me sorprende. Las bromas de algunos cristianos en internet y los comentarios de algunos amigos con los que he interactuado me causaron una gran impresión.  Me sorprende su apagada fe en Dios, su aspereza y falta de atención para con los demás, y, en general, la falta de un enfoque bíblico.

Cuando estoy angustiado, decepcionado o desalentado por algún motivo, me gusta estar con la gente que  me guía hacia Dios y me hace recordar mi fe en el Evangelio. Si una mujer es abusada sexualmente por alguien, mi trabajo no consistirá en despotricar furiosamente, hablar con sarcasmo o presentar visiones desesperanzadoras acerca del accionar de ese sujeto. Tendría dos metas urgentes: fomentar la fe en Dios y crear un plan para que ella pueda lidiar con el dolor y sufrimiento.

Espero una respuesta negativa, cínica y furiosa  por parte de Rush Limbaugh ante las decisiones tomadas en Washington. Por eso no lo escucho. Él perpetúa la negatividad y en cinismo en nuestro país. Algunas de sus ideas son buenas, pero su actitud es pecaminosa.

¿Dios nos asiste?

Creo que es erróneo preguntar si a Dios le importa o no nuestro nuevo plan de asistencia médica. Dios hubiera asentido con la cabeza cortésmente ante el César, pero no se concentraba en el gobierno. Jesús era un forastero y vivía como tal. Nosotros también lo somos. En momentos como  éste, necesitamos recordar que nuestra ciudadanía está en algún otro lugar para encontrar una fe firme y tranquilizadora. Aunque me hubiera gustado que el proyecto de ley de la asistencia médica haya tomado otro rumbo, y aunque esté triste por eso, no bajo los brazos por mi país. Continuaré ejerciendo mis derechos como ciudadano, sin embargo no estoy enojado, desalentado o fuera de foco respecto al tema principal. Dios es más grande que la asistencia Obamacare y puedo encontrar el resto en Su voluntad.

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