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¿Cómo Se Les Aconseja a los No Creyentes con la Palabra de Dios?

Tengo algunos clientes que no son Cristianos. Por la mayor parte, esos clientes entienden que soy consejero bíblico. No obstante, por motivos distintos, me piden apoyo, ayuda, y consejos de buena gana.

Aconsejarles bíblicamente a los Cristianos y aconsejarles así a los no creyentes son dos contextos muy dispares. Por eso el consejero tendrá que pensar, analizar, y presentar los consejos de una manera especial al ayudar al no creyente. Ten en cuenta que:

  • Los no creyentes no entienden la naturaleza del espíritu santo. (1 Corintios 2:14)
  • Tal vez a los no creyentes les parece ridículo lo espiritual. (1 Corintios 1:18)
  • Los no creyentes pueden ser ofendidos por la religión Cristiana. (1 Corintios 1:23; Salmos 119:165)
  • Los no creyentes no han sido guiados, fortalecidos, y transformados por el espíritu de Dios. (Juan 16:12-15)
  • Los no creyentes carecen de la perspectiva y la fuerza espiritual precisadas para que Dios les transforme la vida de una manera sustentable. (Juan 17:17)
  • Los no creyentes viven bajo la ira de Dios. (Juan 3:36)
  • Es probable que algunos no creyentes defamen y denuncien la Palabra de Dios. (2 Pedro  3:3-4)

Esos versos bíblicos—y sin duda, muchos más—ilustran la dificultad de edificarles la vida a los no creyentes con la Biblia. Pero ¿qué haces si un no creyente te pide que lo ayudes a superar o sobrellevar sus problemas?

Primero, pregúntate a ti mismo <¿Puedo aconsejar a los no creyentes? ¿Puedo edificarles e instruirles con la Palabra de Dios?> ¡Por supuesto!¡ Si puedes! Todos éramos no creyentes en alguna época, pero la Palabra de Dios se infundió en nuestras vidas (Romanos 10:17).

Al prepararnos a aconsejarle bíblicamente a un no creyente, debemos tener la confianza que el espíritu santo nos impartió. Pregúntate <¿Cómo puedo emplear la Palabra de Dios para aconsejarle al no creyente?>

¿Qué se hace? ¿Cómo se aprovecha esta oportunidad? He pensado mucho en estas preguntas. A continuación explico algunas estrategias que empleo para ayudar al no creyente a aceptar a Jesucristo—al aceptarlo, el cliente se prepara el corazón para una transformación genuina y completa.

El objetivo principal de esas oportunidades es la evangelización. Desgraciadamente, es probable que inicialmente el no creyente rechace la Palabra de Dios. Pero pase lo que pase, todavía quiero aconsejarle y ayudarlo con la esperanza de que Dios le restaure y le redente.

Una parte de mi objetivo consiste en dejar que el no creyente vea, conozca, y experimente a Jesucristo a través de la sabiduría de la Palabra de Dios. Dicho esto, ten en cuenta lo siguiente.

Facilitarle El Proceso de Acercarse y Aceptar a Cristo

Fíjate en la falta de símbolos cristianos en mi sitio web. Aunque a los que leen mis artículos, no les cuesta mucho tiempo darse cuenta de mi pasión ardiente por mi Salvador, evito incluir símbolos Cristianos en mi sitio web porque no quiero impedirles pedirme consejos a los no creyentes antes de que éstos me conozcan.

Muchas veces lucemos nuestro estilo de vida Cristiano ante los no creyentes de tal manera, que en vez de edificarles, les confundimos y les ofendemos (1 Corintios 14:23).

Reconozco que a veces nos reulta difícil no lucirlo. Además, te disuado de engañar al no creyente (i.e fingir que no eres Cristiano) para poder compartir la Palabra de Dios más fácilmente. Sin embargo, hay algunas situaciones que piden una estrategia más indirecta.

Al aconsejarles a los no creyentes, no tenemos que lucir nuestra fe en sus barbas. Por ejemplo, Jesucristo renunció sus poderes divinos para poder relacionarse con los no creyentes a quienes quería redentar.

Jesucristo quería dejarlos conocerle y relacionarse con él. Les advirtió a los no creyentes que evitaran a los fariseos “religiosos,” quienes vivían para lucir su fe de una manera santurrona ante los demás (Mateo 6:1-18).

Al hablar con mis clientes no creyentes, quiero que vean a Jesucristo no a través de mis conocimientos de la fe Cristiana, sino a través de los frutos del espiritu santo que doy.

No quiero que diluyas el poder de la Palabra de Dios. Tampoco quiero que la modifiques para satisfacer a los no creyentes. Por otro mano, quiero reforzar la importancia de la sabiduría espiritual y el discernimiento necesitados para ilustrarles el poder de Dios a los no creyentes.

Conocer a Dios A Través de los Cambios de Comportamiento

A los no creyentes les resultan práctica y teológicamente improbable vivir vidas santificadas y devotas porque Cristo no vive en ellos.

Se les enseñó a dejar atrás la forma de vida que llevaban antes. Ese viejo ser va de mal en peor por los deseos engañosos. 23 Aprendieron a renovar su forma de pensar por medio del Espíritu, 24 y a revestirse del nuevo ser que Dios creó a su imagen para que practique la justicia y la santidad por saber la verdad. – Efesios 4:22-24 (PDT)

Por no tener fe en Dios, los no creyentes no pueden ser cambiados de una manera permanente y definitiva. Como saben los Cristianos, el consejero supremo es el espíritu santo de Dios. Por lo tanto, un cambio verdadero de vida no se puede llevar a cabo en una persona que rechace a Dios.

Sin embargo, puedes infundir esperanza en los no creyentes por medio de la sabiduría de la Biblia. Los no creyentes pueden dar el primer paso aplicando ciertas partes de la Palabra de Dios a su vida personal para poner en marcha un cambio en la vida.

Todo el mundo puede aplicar los consejos de Dale Carnegie o Stephen Covey a su vida. Por eso no hay excusa alguna que pueda explicar por qué no se puede aplicar la Palabra de Dios a la vida. Estoy refiriéndome a algunos consejos prácticos que favorecen los cambios de comprtamiento. ¡Qué maravilloso es que la Biblia abunde de consejos prácticos y de sabiduría.

Espero que los no creyentes sean animados por la sabiduría encontrada en la Palabra de Dios. La Biblia es el único libro auténtico de psicología del mundo, y aborda con claridad los problemas que los seres humanos enfrentan.

Aunque los no creyentes rechacen a Cristo, todavía se les puede edificar a través de la Palabra de Dios. Después de aconsejarle a un no creyente, quiero que suelte su actitud neutral (o negativo) hacia Dios; la Palabra de Dios no es neutral.

Al aconsejarle al no creyente, mi objetivo principal será despertar en él un deseo de acercarse aun más a Dios, con la esperanza de que Dios le acerque a sí para redentarlo.

Cuando yo sea levantado  de la tierra, atraeré a todo el mundo hacia mí. – Juan 12:32 (PDT)

Eso es la esencia de la evangelización y la consejeria bíblica: despertar en alguien un deseo de conocer aun más a Dios. Si un no creyente que desee cambiarse de vida te pide que le aconsejes, eso debe ser tu objetivo más importante.

Aconsejarle al no creyente no implica decirle lo que quiere oír para que quede temporalmente edificado por la Palabra de Dios. Aunque antes de aceptar a Cristo, el no creyente sí saca beneficios temporales de la Biblia, quiero presentarle al Salvador exaltado para que éste lo redente.

Aceptar al No Creyente Como Es En Vez De Obligarle a Vivir Como Vives Tú

Cuando el Apóstol Pablo habló con los no creyentes en Mars Hill, entendió y tuvo en cuenta la perspectiva y las opiniones de los no creyentes. Por ejemplo citó a los poetas en Hechos 17:28.

Pablo no modificó el mensaje de Dios para satisfacer a los no creyentes con un mensaje políticamente correcto. Tampoco debemos modificar así la Palabra de Dios. No obstante, Pablo era perceptivo; entendía que averigüar y entender la perspectiva de los no creyentes importaba más que obligarles a aceptar a Cristo al principio.

Quienesquiera que sean las personas a quienes les aconsejes—Cristianas o no creyentes—lo anterior es de suma importancia. Si les has aconsejado a muchas personas, tal vez has ayudado a un no creyente que a ti te parecía Cristiano inicialmente. O quizás ese no creyente hasta se consideraba Cristiano.

A veces los consejeros bíblicos exageran la importancia de la diferencia entre “Cristiano y no creyente” en cuanto a la consejería bíblica. En vez de enfocarte en el estado espiritual del cliente, guíalo con la Palabra de Dios. El espíritu santo superará los problemas provenientes del estado espiritual del cliente.

  • Les he aconsejado a Cristianos que rechazaron lo que les dije.
  • Les he aconsejado a Cristianos que me parecían no creyentes, pero que eran Cristianos verdaderos.
  • Les he aconsejado a no creyentes que eventualmente aceptaron a Cristo.
  • Les he aconsejado a Cristianos que temporalmente renunciaron su fe, pero que luego volvieron a abrazar a Dios.

No te preocupes demasiado por la opinión de su cliente acerca de la fe Cristiana. Edificarlo con la Palabra de Dios. Invocar al espíritu santo. Fiarte en Dios, poner tu esperanza en él, y evitar hacer lo que no es necesario.

El hecho de que alguien sea no creyente ni disminuye ni impide el poder transformativo de la Palabra de Dios. Desde nuestra perspectiva, la Palabra de Dios y su poder son integrales, pero lo más importante es la manera en que aplicamos la Palabra de Dios a personas reales que ansían recibir respuestas y consejos prácticos.

En vez de condenar a los no creyentes, necesitamos conocer su perspectiva y sus opiniones, a fin de que les presentemos la Palabra de Dios de manera que puedan entenderla. Todo eso se debe hacer esperando que Dios les acerque a sí. Ésta es la esencia del evangelio.

Aunque éramos pecadores, Jesucristo nos aceptó como éramos. Renunció las cualidades divinas para convertirse en ser humano, y luego nos transformó a la imagen de Dios (Filipenses 2:5-11). En la tierra, Jesucristo se relacionó, aceptó, e instruyó a los pecadores en sus alrededores.

Cuando conoció a la mujer en el pozo (Juan 4:16), Jesucristo averiguó y entendió su perspectiva en vez de obligarla inicialmente a aceptar tu Palabra y entender quién era.

Igualmente, es eficaz y sensato infundir la sabiduría y claridad de Dios en la vida y la situación personal de los demás antes de prepararles para la transformación total que Dios efectuará en su vida.

La Estrategia de la Condenación: Es Inútil 

Hace muchos años tomé parte en un movimiento conservador Cristiano. Sin duda, mis compadres y yo éramos Cristianos serios que tenían una pasión ardiente por nuestro Salvador. Incluso ahora no dudo de su fe y pasión por Dios.

Pero en esa época lo que hice para doctrinar a los no creyentes andaba en contra de lo que acabo de describirte. Condené la cultura de los no creyentes , y por lo general me convertí en separatisa. Era como si los no creyentes y yo estuviéramos parados en orillas opuestas de un río, y yo estaba gritando y obligando a los no creyentes a atraversar el río y llegar a la orilla de los Cristianos.

Nunca me olvidaré de cierto fin de semana—había un concierto de música country en una feria local. Estábamos en Julio y afuera la temperature registraba a 90 degrados. Ya que ese concierto atrajo a una multitud grande, me parecía una buena idea salir a “doctrinar a los paganos.”

Una historia verdadera: Me puse el mejor traje, una corbata, y una camisa de etiqueta de mangas largas. Me puse el sombrero de fieltro. También agarré mi nuevo megáfono de Radio Shack y un montón de panfletos Cristianos.

Con los panfletos en una mano y el megáfono en la otra, comencé a hacerles saber a los no creyentes—en voz alta—que si no se arrepentían y aceptaban a Cristo, serían condenados al Infierno. Aunque mi mensaje era directo y de alta fidelidad a la Palabra de Dios, a mi estilo de evangelización le faltaba muchísimo.

He reflexionado sobre aquel día con frecuencia, y a veces me pregunto, “¿Cómo me percibieron los no creyentes?” No reflexiono desde la perspectiva de inseguridad o miedo, sino desde una perspectiva de inmadurez Cristiana.

Al reflexionar sobre aquel evento, reconozco que quizás los no creyentes pensaran que, al aceptar a Cristo, tendrían que vivir como vivía yo.

Aquel día, entre la muchedumbre, yo era el representante Cristiano que ejemplificaba la vida que podrían vivir los no creyentes al aceptar a Cristo (1 Corintios 11:1; Efesios 5:1).

Aquellos diez mil aficionados de la música country llevaban tatuajes, bebían cerveza, y tenían el pelo largo. Tenían dos opciones: podían escuchar a las mejores bandas, o podían discutir y gritar entre sí  acerca de su estado espiritual y su destino eterno.

Si esa oportunidad se me presentara otra vez, proyectaría una imagen más clara del Salvador a través de mis acciones. La imagen que proyecté anteriormente—la del Cristiano que evitaba relacionarse con los creyentes para condenarles—no tiene ningún significado hoy. De hecho, Jesucristo se relacionó con los no creyentes, comió con ellos, habló con ellos, y los invitó a aceptarlo.

Durante la evangelización, es muy útil aceptar y relacionarse con el no creyente para poder llevarlo a Dios. Yo no entendía a los no creyentes. Tampoco me relacionaba con ellos.

Igualmente, los no creyentes no me entendieron, y óbviamente no se indentificaron conmigo. A los no creyentes yo les parecía un espectáculo tonto, un objeto del ridículo. Pero recibí sus burlas y desdeño como símbolos de la persecución por causa de Cristo.

Desde entonces, Dios me ha demostrado con misericordia cómo prepararme a sentarme junto a los no creyentes del mundo—como lo hizo Jesucristo—y compartirles la sabiduría de la Palabra de Dios.

Los no creyentes no tienen el espíritu santo dentro de sí, pero todavía han sido hechos a imagen de Dios. Los no creyentes sí tienen conciencia, y por eso son capaces de responder al poder de la Palabra de Dios (Romanos 2:14-15). Les resulta probable aceptar la verdad bíblica al enterarse de cómo esa verdad se puede aplicar, de una manera práctica, a su vida.

Muchas veces Dios emplea consejos y aplicaciones prácticos como primer paso antes de dirigir a alguien a Cristo. Te imploro que compartas la Palabra de Dios de manera que el no creyente la pueda aplicar a su vida personal inmediata, a fin de que lo puedas dirigir a abrazar a Cristo y ser redentado.

El que no es espiritual no acepta lo que viene del Espíritu de Dios porque le parece una tontería. No puede entenderlo porque eso tiene que juzgarse espiritualmente. – 1 Corintios 2:14 (PDT)

El mensaje de la cruz parece una tontería para aquellos que están perdidos; pero para los que estamos siendo salvados es el poder de Dios. – 1 Corintios 1:18 (PDT)

Pero nosotros anunciamos a Cristo crucificado. Este mensaje resulta ofensivo para los judíos y les parece una tontería a los que no son judíos. — 1 Corintios 1:23 (PDT)

La gente que ama tus enseñanzas encontrará la paz verdadera; nada los hará tropezar. – Salmos 119:165 (PDT)

»Yo todavía tengo mucho que decirles, pero ahora sería demasiado para ustedes. 13 Cuando venga el Espíritu de la verdad, los guiará a toda la verdad. El Espíritu no hablará por su propia cuenta, sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará lo que va a suceder después. 14 Él recibirá de mí lo que les diga, y así me honrará. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por esta razón él recibirá de mí todo lo que les diga. – Juan 16:12-15 (PDT)

Apártalos con la verdad para servirte sólo a ti; tu enseñanza es la verdad. – Juan 17:17 (PDT)

El que cree en el Hijo tiene vida eterna. En cambio, el que lo rechaza nunca tendrá esa vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él. – Juan 3:36 (PDT)

Es importante que entiendan lo que sucederá en los últimos días: habrá gente que vivirá sólo para sus malos deseos y se burlará de ustedes. Dirán: «Jesús prometió regresar, pero ¿dónde está? Nuestros padres ya murieron, y el mundo sigue igual desde que fue creado». – 2 Pedro 3:3-4 (PDT)

Así que la fe es el resultado de oír el mensaje. La gente oye el mensaje cuando alguien le habla de Cristo. – Romanos 10:17 (PDT)

Supongan que toda la iglesia está reunida y todos hablan en lenguas. Si entran los que no entienden o los que no creen, ¿no dirían que todos ustedes están locos? – 1 Corintios 14:23 (PDT)

Mateo 6:1-18 (PDT) – http://www.biblegateway.com/passage/?search=Matthew%206:1-18&version=PDT

“En él vivimos, nos movemos y existimos”. Como dicen sus poetas: “Porque somos sus descendientes”. – Hechos 17:28 (PDT)

Filipenses 2:5-11 (PDT)- http://www.biblegateway.com/passage/?search=Philippians%202:5-11&version=PDT

Él le dijo:—Ve a llamar a tu esposo y vuelve. – Juan 4:16 (PDT)

Sigan mi ejemplo, así como yo sigo el ejemplo de Cristo. – 1 Corintios 11:1 (PDT)

Así que sean imitadores de Dios, pues ustedes son sus hijos amados. – Efesios 5:1 (PDT)

Los que no son judíos no conocen la ley, pero cuando ellos por instinto hacen lo que ordena la ley, aun sin conocerla, entonces ellos son su propia ley. 15 Demuestran que en su mente está escrito lo que está bien y lo que está mal, así como dice la ley, y su conciencia les sirve de testigo. Sus razonamientos los condenan o los defienden porque cuando hacen lo malo tienen remordimientos y cuando hacen el bien saben que hacen bien y no se sienten culpables. – Romanos 2:14-15 (PDT)

 

 

 

 

 

 

 

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